Por: Equipo de redacción.
El turismo de eventos en el Atlántico se perfila como una oportunidad para ampliar el impacto económico de los congresos, ferias, convenciones y reuniones que llegan a Barranquilla, buscando que parte de ese flujo de visitantes también se traslade hacia los municipios del departamento.
La estrategia fue presentada durante la tercera versión del Encuentro Clúster Turismo 2026, convocado por la Cámara de Comercio de Barranquilla, espacio en el que representantes del sector analizaron la evolución y las perspectivas de esta industria.
Barranquilla proyecta para 2026 una agenda de 57 eventos MICE, que comprende reuniones, incentivos, congresos y exhibiciones, con más de 84.000 asistentes y un movimiento económico estimado en $46.000 millones, de acuerdo con las cifras presentadas durante el encuentro.
El reto para el departamento consiste en lograr que una mayor proporción de esos viajeros y de los recursos asociados a sus visitas llegue también a otros territorios del Atlántico.
En representación de la Gobernación participó el subsecretario de Turismo, Jaime Alfaro, quien intervino en un panel junto con Erika Grau Torres, jefe de la Oficina de Turismo de la Alcaldía de Barranquilla, y Fiorella Rivera, gerente de Turismo de Reuniones de ProBarranquilla.
La conversación fue moderada por Juan Esteban Pérez, director ejecutivo de Corferias Caribe–Puerta de Oro.
La estrategia se desarrolla mediante el denominado Equipo de Destino, integrado por la Gobernación del Atlántico, la Alcaldía de Barranquilla, la Cámara de Comercio de Barranquilla y ProBarranquilla.
Las cuatro entidades articulan capacidades para atraer encuentros nacionales e internacionales, fortalecer a los prestadores de servicios turísticos y mejorar la experiencia de quienes llegan al territorio.
Según explicó Alfaro, esta coordinación ha permitido avanzar en un modelo de gobernanza con responsabilidades definidas.
Mientras las entidades públicas trabajan en la generación de condiciones y el impulso de inversiones para desarrollar productos turísticos, los gremios y empresarios tienen un papel en el fortalecimiento de la oferta, la promoción y la capacidad de atención del destino.
Dentro de esta estrategia, la administración departamental avanza en el posicionamiento de la marca “Visit Atlántico, el corazón del Caribe”, que integra experiencias, prestadores, atractivos y eventos de los diferentes municipios.
La apuesta también contempla inversiones en infraestructura y conectividad, además de elementos de proyección internacional como la certificación Bandera Azul de la playa Salinas del Rey, en Juan de Acosta.
La oferta turística oficial del departamento incluye experiencias de sol y playa, naturaleza, ecoturismo, cultura, patrimonio, gastronomía y turismo comunitario, con municipios como Puerto Colombia, Juan de Acosta, Tubará, Piojó y Usiacurí, entre otros.
De esta manera, el turismo de reuniones puede convertirse en una puerta de entrada para que quienes llegan inicialmente por motivos empresariales conozcan otros atractivos del Atlántico.
Otro de los datos expuestos durante el encuentro señala que los visitantes nacionales e internacionales representan el 16 % de los asistentes, pero registran un consumo promedio ocho veces superior al del público local.
Además, alojamiento y gastronomía concentran el 60 % del movimiento económico directo generado por congresos, ferias y convenciones.
Estas cifras muestran el potencial que existe para ampliar el impacto económico de los eventos hacia sectores como hoteles, restaurantes, operadores turísticos, artesanos y prestadores de experiencias en los municipios.
Para Ana María Charris, directora de Relacionamiento Empresarial de la Cámara de Comercio de Barranquilla, la oportunidad no está únicamente en atraer más viajeros, sino también en ofrecer servicios y experiencias que los motiven a prolongar su permanencia y regresar posteriormente con sus familias.
Esta visión abre la posibilidad de incorporar a la agenda de los visitantes recorridos por el litoral, experiencias gastronómicas, artesanías y actividades culturales, comunitarias y de naturaleza.
La propia Gobernación ha desarrollado anteriormente estrategias para incentivar que quienes llegan al departamento por eventos o temporadas especiales recorran también los municipios.
El desafío, por tanto, está en convertir el flujo de visitantes generado por la industria de reuniones en una oportunidad para distribuir mejor los beneficios del turismo y fortalecer la oferta de los municipios del Atlántico.
