Escrito por: Rafael Guerra Rolong.
La Alcaldía Distrital de Barranquilla anunció una intervención integral en el entorno del colegio Don Bosco, en el barrio Rebolo, que recuperará 3.543 metros cuadrados de fachadas y espacio público y contará con la participación de más de 40 artistas. El proyecto busca convertir los muros del colegio en una nueva galería urbana y fortalecer la recuperación del espacio público, la memoria cultural y la identidad de este tradicional sector de Barranquilla.
La iniciativa hace parte de la estrategia Museo a Cielo Abierto, mediante la cual la ciudad viene utilizando el arte, la memoria colectiva y la participación comunitaria como herramientas para transformar diferentes espacios urbanos.
Con la intervención de Don Bosco, la estrategia superará los 15.000 metros cuadrados intervenidos en Barranquilla.
El alcalde Alejandro Char destacó el valor histórico y cultural de Rebolo y la importancia de llevar el arte directamente a las calles.
El proyecto contempla la recuperación de diferentes elementos del espacio público alrededor del colegio Don Bosco. Entre las obras previstas se encuentran la rehabilitación de bordillos, placas de concreto y jardineras, además de la recuperación de las cuatro fachadas perimetrales de la institución educativa.
Estas fachadas están ubicadas sobre las calles 17 y 21 y las carreras 30 y 32, y representan una superficie de 3.543 metros cuadrados.
La transformación no se limitará a pintar los muros. El proyecto contempla un proceso artístico que incluirá el alistamiento y preparación de las superficies, convocatoria de artistas, cocreación con la comunidad e intervención de más de 40 creadores.
La propuesta busca que el espacio público se convierta en un escenario permanente para contar la historia y la identidad de los barrios.
En el caso de Rebolo, los muros del colegio Don Bosco serán utilizados como grandes lienzos para representar historias relacionadas con Barranquilla, su cultura y las experiencias de sus comunidades.
La gerente de Ciudad de Barranquilla, Ana María Aljure, explicó que recuperar una ciudad también implica reconocer el valor de sus barrios y de las personas que han contribuido a construir su identidad.
La funcionaria destacó que el arte puede convertir un muro en memoria y un espacio en punto de encuentro.
Rebolo ocupa un lugar destacado en la memoria popular de Barranquilla. Su historia está relacionada con la música, el Carnaval, las expresiones culturales y las tradiciones construidas durante generaciones en las calles y barrios de la ciudad.
El proyecto también recupera la memoria de una institución que ha tenido importancia en la transformación social del sector.
Para los habitantes del sector, la intervención representa una recuperación física del espacio público y una transformación visual del entorno del colegio Don Bosco.
Para Barranquilla, la estrategia amplía el uso del espacio público como escenario cultural y contribuye a hacer visibles las historias y expresiones propias de sus barrios.
El proyecto contempla la participación de más de 40 artistas.
