La Gobernación del Atlántico anunció que el Sistema Regional de Acueducto Rural de Sabanalarga alcanzó un 85 % de avance, entrando en su fase final de construcción, con el objetivo de llevar agua potable por primera vez a comunidades históricamente desatendidas.
El proyecto beneficiará inicialmente a los corregimientos de Colombia y Molinero, y tendrá capacidad para abastecer sectores como Isabel López, La Peña y Aguada de Pablo, mejorando significativamente la calidad de vida de cientos de familias.
Este sistema hace parte del Plan Departamental de Agua, una estrategia que busca garantizar el acceso al servicio en todo el territorio. La obra se suma a otros proyectos exitosos desarrollados en municipios como Repelón, Luruaco y Palmar de Varela.
Actualmente, el proyecto avanza en varios frentes de trabajo, con estructuras principales ya finalizadas y componentes clave en etapa de alistamiento.
La secretaria de Agua Potable y Saneamiento Básico, Lady Ospina, explicó que los tanques y estaciones de bombeo presentan un 90 % de avance, mientras se adelanta la instalación de redes, acometidas domiciliarias e infraestructura eléctrica.
“Este es un proyecto que nos llena de felicidad porque significa agua por primera vez para comunidades que históricamente no han tenido acceso a este servicio”, afirmó la funcionaria.
El acueducto operará como un sistema regional que inicia en el municipio de Ponedera, donde se capta el agua del río Magdalena, y se extiende a través de kilómetros de tubería hasta Baranoa y Sabanalarga, donde un tanque elevado permite su distribución hacia los corregimientos.
La red incluye más de 8,7 kilómetros de conducción hasta el corregimiento de Colombia y otros 5,4 kilómetros hacia Molinero, además de infraestructura como tanques elevados, estaciones de bombeo y sistemas de almacenamiento.
El proyecto también contempla la instalación de micromedidores, procesos de cloración y controles de calidad, garantizando que el agua cumpla con estándares sanitarios.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, destacó que este tipo de obras generan un impacto directo en la salud pública, reduciendo enfermedades y mejorando las condiciones de vida en las comunidades.
Además, resaltó que el departamento ha invertido 1,3 billones de pesos en los últimos 15 años en proyectos de agua potable, consolidando un modelo regional que transforma el acceso al servicio.
En esta etapa final, los trabajos se concentran en la energización del sistema, instalación de equipos electromecánicos y pruebas hidráulicas, necesarias para garantizar su operación continua.
Se espera que en los próximos meses inicien las pruebas técnicas y la puesta en funcionamiento del acueducto, marcando un hito para las comunidades beneficiadas.
La Gobernación reiteró que esta obra no solo representa infraestructura, sino salud, bienestar y dignidad para cientos de familias del Atlántico.

