
- El gobernador visitó los festivales del cerdo y la yuca en Polonuevo y del chicharrón en Baranoa, con el cerdo como protagonista
Baranoa, Octubre 12-2026-Luego de integrarse a los comensales, recorrer los estands y probar las preparaciones, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, no ocultó su satisfacción durante su visita del domingo 11 de octubre a Polonuevo y Baranoa, dos municipios del centro del departamento que durante el fin de semana fueron la vitrina de la gastronomía típica y de las propuestas innovadoras con el cerdo como protagonista. Su mensaje fue directo: “¡Invito a todos los atlanticenses a comer chicharrón!”.
Verano estuvo acompañado por la secretaria de Cultura departamental, Verónica Cantillo, y por los alcaldes Óscar Avilez, de Polonuevo, y Edinson Palma, de Baranoa. Desde esos escenarios defendió los festivales gastronómicos que se realizan en el departamento en el marco de la estrategia Ruta 23, a cargo de la Secretaría de Cultura, y los presentó como ejemplo de lo que ocurre cuando una comunidad se reconoce en lo que cocina.

Polonuevo: “La identidad se sirve en la mesa”
La sexta versión del Festival del Cerdo y la Yuca se realizó el 10 y 11 de octubre bajo el lema La identidad se sirve en la mesa y, según estimó la Alcaldía Municipal, convocó a cerca de 22.000 personas.
Los asistentes encontraron cerca de 30 productos derivados del cerdo y la yuca, preparados por 60 matronas y hacedores. La jornada rindió además un homenaje a Cindy Osorio Cervantes, polonuevera y una de las matronas que sostienen la tradición del festival.
Baranoa: un corredor de sabor y tradición
En Baranoa, 28 hacedores participan en la edición XXIII del Festival del Chicharrón, que se extiende hasta este lunes 12 de octubre, día festivo. Los visitantes pueden además conocer la historia del emblemático corredor gastronómico del municipio, un recorrido que mezcla sabor y memoria.
Allí, Verano conversó con visitantes en los espacios gastronómicos El Cerdo Sabrosón, Donde Porky, 20 d’ Bistro Baranoa, La Fragatta, El Fogón Costeño y Los Arrieros, y explicó la lógica de la estrategia. Según dijo, el Gobierno departamental evaluó la oferta y la riqueza de la gastronomía del Atlántico y logró que cada municipio se identifique con su producto, al que se apoya en la organización de su festival a lo largo del año.
Un municipio, un producto y un festival, explicó, son tres elementos que, sumados en un calendario que recorre todo el territorio, invitan a los atlanticenses a moverse de un pueblo a otro, a probar, a comprar y a quedarse. “Así, la gastronomía se convierte en un puente entre la tradición y la economía local”, subrayó.
El alcalde de Polonuevo, Óscar Avilez, agradeció el acompañamiento del gobernador y de la Secretaría de Cultura, y destacó que la economía del municipio se está moviendo: “Gracias a nuestro gobernador por este apoyo que ha hecho en esta sexta versión del Festival de la Yuca, donde la economía de nuestros municipios se está moviendo, que era lo que estábamos esperando. Tenemos 60 matronas que están acá participando con todos los derivados del cerdo y de la yuca. De verdad, siempre usted con Polonuevo, siempre ha mirado a apoyar, Verónica también por todo el apoyo que nos ha brindado desde su secretaría”.
En Baranoa, el alcalde Edinson Palma resaltó la confianza del Gobierno departamental en el potencial del municipio y habló del proyecto de organizar, en el lugar que hoy es sede del festival, un espacio adecuado en torno a la tradición del chicharrón: “Tenemos esa gran ilusión y ese sueño en contar con ello en donde hoy se está llevando a cabo la edición 23 del Festival del Chicharrón, y es que podamos dejar modernizado un espacio público con zonas de parqueadero, un proceso de fortalecimiento a los negocios, a los emprendimientos, porque de esta forma potenciamos la economía de nuestro municipio y del departamento del Atlántico”.
Milena Navarro, presidenta de la Asociación de Hacedores del Chicharrón de Baranoa y el Atlántico, destacó la trascendencia de las 23 ediciones del festival en ese municipio y subrayó que el beneficio se reparte desde quien cría el cerdo hasta quien transporta el producto y quien lo sirve caliente al visitante.

