Barranquilla (Atlántico), 21 de marzo de 2026.
Una historia de esfuerzo, resiliencia y superación se escribe día a día en las calles de Barranquilla. Se trata de Leonardo Payares Vanegas, aprendiz del SENA Atlántico, quien ha logrado transformar su vida combinando el estudio nocturno con largas jornadas laborales como vendedor de cocos.
Desde los 10 años, su vida cambió tras una inundación que obligó a su familia a desplazarse desde San Cristóbal (Bolívar) hasta la capital del Atlántico. En medio de las dificultades, culminó su bachillerato y comenzó a trabajar en distintos oficios, entre ellos la construcción y la venta ambulante, hasta encontrar en la venta de cocos fríos una fuente estable de ingresos para sostener a sus padres.
Su interés por la refrigeración nació de manera inesperada, cuando observó a un técnico reparar una nevera en su casa. Esa curiosidad lo llevó a tomar una decisión que cambiaría su destino: formarse en el SENA Atlántico en el programa Técnico en Mantenimiento en Refrigeración y Aire Acondicionado.
Actualmente, Leonardo cumple una exigente rutina diaria. Estudia de 9:00 de la noche a 5:00 de la mañana, descansa pocas horas y luego sale a comprar y vender cocos por los barrios de la ciudad hasta horas de la tarde.
“Yo entro a las 9 de la noche y salgo a las 5 de la mañana. Llego a la casa, duermo dos horas y luego salgo a trabajar. A veces camino hasta las 4 de la tarde vendiendo”, cuenta.
A pesar del cansancio, su motivación sigue intacta. Afirma que su fe y el deseo de salir adelante son el motor que lo impulsa cada día. Su mayor sueño es construir una vivienda digna para sus padres en su lugar de origen.
“Yo tengo la esperanza de superarme y darles lo mejor a mis padres”, expresa con convicción.
Hoy, su historia es ejemplo de cómo la educación y el esfuerzo pueden abrir caminos de transformación social, una realidad que también resalta Radio Costerísima como inspiración para miles de jóvenes del Caribe colombiano.

